1, el doctor Sheppard; el número 2, un servidor. Mañana llegará uno de parte del comandante Blunt.
La juventud es muy elástica. Ni siquiera el brutal asesinato de su amigo y empleador logró apagar el ánimo de Geoffrey Raymond por mucho tiempo. Quizá deba ser así. No lo sé. Yo perdí la capacidad de resiliencia hace mucho tiempo.
Era muy tarde cuando volví, y esperaba que Caroline se hubiera acostado. Ya debería habérmelo figurado.
Me tenía preparado cacao caliente, y mientras lo bebía, me sacó toda la historia de la velada. No dije nada del asunto del chantaje, sino que me contenté con darle los datos del asesinato.
—La policía sospecha de Parker —dije, mientras me ponía en pie y me disponía a subir a la cama—. Parece haber un caso bastante claro en su contra.