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nydus/On LibertyPublic
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III. De la individualidad, como uno de los elementos del bienestar

Muchas personas, sin duda, creen sinceramente que los seres humanos así encogidos y empequeñecidos son tal como su Creador ideó que fuesen; del mismo modo que muchos han pensado que los árboles son mucho más bellos cuando se los poda en forma de árboles desmochados, o se los recorta con figuras de animales, que tal como la naturaleza los

Pero si es parte de la religión creer que el hombre fue creado por un ser bondadoso, es más coherente con esa fe creer que este Ser dio todas las facultades humanas para que fuesen cultivadas y desplegadas, no extirpadas y consumidas, y que se complace en cada aproximación mayor hecha por sus criaturas a la concepción ideal encarnada en ellas, en cada aumento de cualquiera de sus capacidades de comprensión, de acción o de disfrute.

Hay un tipo diferente de excelencia humana respecto al calvinista; una concepción de la humanidad según la cual su naturaleza le ha sido conferida para otros fines que no sean el mero abnegarse.

La «autoafirmación pagana» es uno de los elementos del valor humano, al igual que la «abnegación cristiana».

Existe un ideal griego de autodesarrollo, con el cual el ideal platónico y cristiano de autogobierno se combina, pero al cual no suple. Puede ser preferible ser un John Knox antes que un Alcibíades, pero es preferible ser un Pericles antes que cualquiera de los dos; ni un Pericles, si lo tuviéramos en nuestros días, carecería de nada de lo bueno que perteneciera a John Knox.

No es mediante el desgaste en la uniformidad de todo lo que hay de individual en ellos, sino cultivándolo y haciéndolo surgir, dentro de los límites impuestas por los derechos e intereses de los demás, como los seres humanos se convierten en un objeto de contemplación noble y

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