entendimiento tácito, deben ser considerados como derechos; y segundo, en que cada persona soporte su parte (que ha de fijarse según algún principio equitativo) de los trabajos y sacrificios necesarios para defender a la sociedad o a sus miembros de daños y vejaciones. Estas condiciones está justificado que la sociedad las imponga, cueste lo que cueste a quienes se esfuercen por eludir su cumplimiento.
Nor is this all that society may do.
The acts of an individual may be hurtful to others, or wanting in due consideration for their welfare, without going the length of violating any of their constituted rights.
The offender may then be justly punished by opinion though not by law. As soon as any part of a person’s conduct affects prejudicially the interests of others, society has jurisdiction over it, and the question whether the general welfare will or will not be promoted by interfering with it, becomes open to discussion.
Pero no hay lugar para albergar semejante cuestión cuando la conducta de una persona afecta a los intereses de ninguna persona aparte de ella misma, o no necesita afectarlos a menos que estas así lo quieran (estando todas las personas involucradas en plena posesión de la mayoría de edad y con una cantidad ordinaria de entendimiento).
En todos estos casos debería haber perfecta libertad, legal y social, para realizar la acción y atenerse a las consecuencias.
Sería un gran malentendido de esta doctrina suponer que se trata de una indiferencia egoísta, que pretende que los seres humanos no tienen nada que ver con la conducta de los demás en la vida, y que no deben interesarse por el buen hacer o el bienestar de los otros a menos que su propio interés esté involucrado.