de la sociedad capitalista y de la condición del proletariado en esa sociedad. Debe distinguirse cuidadosamente de las cuatro cosas siguientes:
- Socialismo del lumpenproletariado (anarquismo).
Los anarquistas reprochan a los comunistas basándose en que el comunismo (según sostienen) mantendrá la autoridad del Estado en la sociedad futura. Como hemos visto, esta afirmación es falsa. La diferencia esencial consiste en que los anarquistas se preocupan mucho más por el reparto que por la organización de la producción; y en que conciben la organización de la producción no bajo la forma de una enorme mancomunidad cooperativa, sino de un gran número de comunas «libres», pequeñas y autogobernadas.
Ni que decir tiene que semejante sistema social no lograría liberar a la humanidad del yugo de la naturaleza, pues en él las fuerzas productivas no se desarrollarían ni siquiera hasta el grado en que lo han sido bajo el capitalismo. El anarquismo no aumentaría la producción, sino que la desintegraría.
Es natural que, en la práctica, los anarquistas defiendan el reparto de los artículos de consumo y se opongan a la organización de la producción a gran escala. En su gran mayoría, no representan los intereses y aspiraciones de la clase trabajadora; representan los de aquello que se denomina lumpenproletariado, el proletariado des clase; representan los intereses de quienes viven en malas condiciones bajo el capitalismo, pero son del todo incapaces de un trabajo creador independiente.