Junio de 1907, 8,1 por ciento; * Octubre, 18,5 por ciento; * Noviembre, 22 por ciento; * Diciembre, 32,7 por ciento (en la construcción, 42 por ciento; en la confección, 43,6 por ciento; entre los obreros del tabaco, 55 por ciento). Huelga decir que el número total de desocupados, teniendo en cuenta también a los obreros no organizados, era aún mayor. En Inglaterra, el porcentaje de desocupados en el verano de 1907 era del 3,4 al 4 por ciento; en noviembre, subió al 5 por ciento; en diciembre, al 6,1 por ciento; en junio de 1908, alcanzó el 8,2 por ciento. En Alemania, durante enero de 1908, el porcentaje de desocupados fue dos veces mayor que durante el mismo mes del año anterior. Condiciones similares se observaron en otros
En lo que se refiere a la disminución en la producción, cabe mencionar que en los Estados Unidos la producción de arrabio, que había sido de 26.000.000 de toneladas en 1907, fue de tan solo 16.000.000 de toneladas en 1908.
En tiempos de crisis, el precio de las materias primas cae. Los magnates capitalistas, ansiosos por seguir obteniendo ganancias, no dudan en menoscabar la calidad de la producción. Los caficultores de Brasil arrojaron innumerables sacos de café al mar para mantener los precios. En la actualidad, el mundo entero sufre de hambre y de la no producción de mercancías, resultado de la guerra capitalista. Porque estas cosas son el fruto del capitalismo, el cual decretó la desastrosa guerra. En tiempos de paz, el capitalismo se vio abrumado por un exceso de productos que, sin embargo, no benefició a los trabajadores. Sus bolsillos