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nydus/The ABC of CommunismPublic
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26. Capital Financiero

la guerra. Por otra parte, la diplomacia alemana no se desconsertó en absoluto por el asesinato. Por ejemplo, Rohrbach, el imperialista alemán, escribió: > «Podemos considerarnos afortunados de que la gran conspiración antialemana se haya manifestado antes del tiempo previsto a través del asesinato del archiduque Francisco Fernando. Dos años después, la guerra habría sido mucho más difícil». Los agentes provocadores alemanes habrían estado perfectamente dispuestos a asesinar al príncipe heredero alemán con el fin de desencadenar la guerra; ni los agentes secretos británicos, franceses o rusos habrían vacilado tampoco ante el asesinato de este mismo príncipe.

30. Capitalismo de Estado y las clases.

La conducta de la guerra imperialista se diferenció de la de todas las guerras anteriores, no solo por las dimensiones del conflicto y por sus efectos devastadores, sino además por el hecho de que en cada país activamente involucrado en la guerra imperialista toda la vida económica tuvo que ser subordinada a los fines bélicos. En los conflictos pasados, la burguesía podía llevarlos a cabo meramente aportando fondos. La guerra mundial, sin embargo, alcanzó proporciones tan enormes y afectó a países tan altamente desarrollados que el dinero por sí solo no bastaba. En esta guerra se volvió fundamental que las fundiciones de acero se dedicaran por completo a la fabricación de cañones pesados, cuyo calibre se ampliaba continuamente; que el carbón fuera extraído únicamente para fines de guerra; que los metales, los textiles, las pieles, todo, fuera empleado al servicio de la guerra. Por lo tanto, era natural que la mayor esperanza de victoria fuera para aquel de los fideicomisos [o trusts] capitalistas de Estado que mejor pudiera

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