Es verdad que Europa estará terriblemente agotada y debilitada tras la devastación de la guerra y tras la revolución.
Pero un proletariado vigoroso y altamente desarrollado podrá, en el transcurso de unos pocos años, restablecer el sistema industrial sobre bases firmes, e incluso la atrasada Rusia podrá hacer lo mismo.
Rusia posee grandes recursos naturales en forma de madera, carbón, petróleo mineral, hierro, etc.; tiene vastas tierras cerealistas; con una organización adecuada y bajo condiciones de paz, todo ello podría aprovecharse debidamente.
Por nuestra parte, podríamos ayudar a nuestros camaradas occidentales con materias primas rusas. Con la condición de que toda Europa estuviera bajo la autoridad del proletariado, se produciría un desarrollo tal de la producción que bastaría sobradamente para todas las necesidades.
Como, sin embargo, el proletariado inevitablemente llegará al poder en todas partes, es obvio que la misión de la clase obrera rusa es hacer todo lo posible en pro de la transformación hacia el comunismo.
Es por esta razón, como hemos aprendido en la Primera Parte, que nuestro partido ha hecho del establecimiento inmediato del comunismo su objetivo definitivo.
42. La gran industria en Rusia.
La industria manufacturera rusa, sin embargo, aunque era un asunto pequeño en comparación con la agricultura rusa, se había organizado de acuerdo con los métodos de la producción capitalista a gran escala. En la Primera Parte señalamos que en las ramas más importantes de la producción capitalista en Rusia había empresas que empleaban a diez mil obreros y más.