naturaleza ha conducido al aplastamiento de la resistencia de los explotadores, y la Constitución soviética, que se basa en la idea de que toda libertad es un fraude en la medida en que entra en conflicto con la liberación del trabajo del yugo del capital, no rehúye privar de derechos políticos a los explotadores. Nuestro partido, el partido del proletariado, al tiempo que aplasta inexorablemente la resistencia de los explotadores y lucha en el terreno de las ideas contra los arraigados prejuicios según los cuales los derechos y libertades burgueses se consideran inviolables, debe dejar al mismo tiempo perfectamente claro que la privación de los derechos políticos, y cualesquiera limitaciones que puedan imponerse a la libertad, son necesarias únicamente como medidas temporales para hacer frente a los intentos de los explotadores por reconquistar sus privilegios. Paralelamente a la desaparición de la posibilidad objetiva de la explotación del hombre por el hombre, desaparecerá asimismo la necesidad de estas medidas temporales, y nuestro partido propugnará su restricción y, en última instancia, su abolición completa.[§48.]
La democracia burguesa