contra nosotros. Estamos bloqueados y a la defensiva, de modo que nos vemos privados simultáneamente de fuerza de trabajo y aislados de los medios materiales de producción. Tenemos que arrancar por la fuerza de las armas el petróleo y el carbón a los terratenientes y a los capitalistas. He aquí nuestra primera gran tarea. Tenemos que encauzar debidamente el trabajo de producción. He aquí nuestra segunda gran tarea. ¡Nos vemos en verdadero aprieto, en verdad!
Antes de que la clase obrera se hubiera convertido en dueña de todo el país, esto no era asunto nuestro. Pero ahora la clase obrera está en el poder. Todo está a su disposición. Es responsable del destino del país. Sobre sus hombros descansa toda la carga de salvar a la República Soviética de las miserias del hambre, el frío y el desorden. Antes de que la clase obrera ascendiera al poder, su tarea principal era destruir el viejo orden. Ahora su tarea principal es construir el nuevo orden. Antaño era asunto de la burguesía organizar la producción; ahora es asunto del proletariado. Es evidente, por tanto, que en los días de la más amplia desorganización, todos los pensamientos del proletariado, en lo que a esto respecta, deben concentrarse en la organización de la industria y el aumento de la producción. Aumentar la producción significa incrementar el rendimiento del trabajo, producir más bienes, trabajar mejor de todas las maneras posibles y lograr día a día mejores resultados. El tiempo de las bellas frases ha pasado, y el tiempo del trabajo duro ha llegado. Ya no nos incumbe luchar por nuestros derechos en Moscú o en Petrogrado; la clase obrera ha asegurado sus derechos, y los está defendiendo en el frente. Lo que tenemos que hacer ahora es aumentar el número de clavos, herraduras, arados, cerraduras, máquinas, abrigos. Estas cosas se han vuelto absolutamente vitales si queremos evitar morir de hambre en medio de la ruina resultante de la guerra, si queremos estar vestidos, si queremos recuperar nuestras fuerzas, si queremos avanzar a grandes pasos por el camino hacia la nueva vida.