La jornada de ocho horas, que es actualmente la norma para la protección laboral, dista mucho de ser considerada por nuestro partido como el límite en esta cuestión de la reducción de la jornada de trabajo.
De hecho, no existe un límite preciso. Todo depende de la productividad del trabajo.
En el momento actual, debido a la caída general de las fuerzas productivas y a la desorganización continua, las horas de trabajo no pueden ser, por regla general, inferiores a ocho. Con bastante frecuencia (esto depende de la situación militar, etc.), la jornada laboral tiene que superar el estándar de las ocho horas.
Pero a la primera oportunidad debemos establecer la jornada de seis horas como norma general, aplicando a todos los trabajadores la regulación de seis horas que ya se aplica a los empleados, un número muy elevado de personas.
Por otra parte, con el fin de aumentar la producción, y con el fin de