En la sociedad comunista, con su vigoroso progreso técnico, se producirán inevitablemente traslados vastos y rápidos de fuerza de trabajo de un departamento a otro.
Por ejemplo, un descubrimiento en la industria del tejido o del hilado puede reducir la necesidad de tejedores e hiladores, y puede aumentar el número de trabajadores requeridos para el cultivo del algodón.
En tales casos, una redistribución de las energías y de las ocupaciones será esencial, y solo podrá llevarse a cabo con éxito si cada trabajador de la sociedad comunista es maestro de varios oficios.
La sociedad burguesa hace frente a estas dificultades mediante el expediente del ejército industrial de reserva, lo que significa que siempre hay un residuo mayor o menor de desempleados.
En la sociedad comunista no habrá ningún ejército de desempleados.
La reserva de trabajadores requerida para cualquier rama de la producción en la que se manifieste una escasez de fuerza de trabajo se constituirá mediante la competencia de los trabajadores de otras ramas de la producción para ocupar las vacantes.
La escuela de trabajo unificada, y nada más que ella, puede proporcionar la formación de trabajadores que sean capaces de desempeñar las más diversas funciones de la sociedad comunista.
81. Educación Especializada.
Hasta la edad de diecisiete años, todos los jóvenes de la república deben asistir a la escuela unificada de trabajo, adquiriendo allí la suma de conocimientos teóricos y prácticos indispensables para todo ciudadano de la sociedad comunista.