El proletariado debe tomar ejemplo del libro burgués; debe destruir la patria burguesa y no debe hacer nada por su defensa o engrandecimiento; pero el proletariado debe defender su propia patria con todas sus fuerzas y hasta la última gota de su sangre.
A estas consideraciones, el objetor puede replicar lo siguiente.
¿No sabéis, dirá, que la política colonial y el imperialismo han ayudado al desarrollo industrial de las Grandes Potencias y que, gracias a esto, las migajas de la mesa de los amos caen sobre la clase trabajadora?
¿Acaso no significa esto que el obrero debe defender a su amo, debe ayudar a su amo contra los competidores?
No significa nada por el estilo. Supongamos que hay dos fabricantes a los que llamaremos Schultz y Petrov. Son rivales en el mercado.
Schultz dice a sus hombres:
“Amigos, apoyadme con todas vuestras fuerzas. Haced todo el daño posible a la fábrica de Petrov, al propio Petrov, a sus obreros. Entonces mi fábrica prosperará, pues habré vencido a Petrov y mi negocio irá viento en popa. Podré daros a todos un aumento”.
Petrov dice exactamente lo mismo a sus hombres.
Supongamos ahora que Schultz sale ganando. Es muy probable que, en el ardor de la victoria, aumente el sueldo a sus obreros. Pero al cabo de un tiempo reducirá los salarios al nivel anterior. Si ahora los obreros de la fábrica de Schultz se van a huelga y quisieran que quienes antes trabajaban en la fábrica de Petrov les ayudaran, estos