Este papel protagónico, esta misión dominante del proletariado, encuentra expresión en la constitución soviética. Nuestras leyes conceden al proletariado ciertos derechos políticos preferenciales. Por ejemplo, los arreglos electorales de los Congresos de los Sóviets son de tal naturaleza que, en proporción a su número, los obreros urbanos tienen más delegados que los campesinos.
Aquí están los párrafos relevantes de la constitución.
“El Congreso Panruso de los Sóviets se compone de representantes de los Sóviets de las ciudades, con derecho a enviar un delegado por cada 25.000 electores, y de representantes de los Sóviets provinciales, con derecho a enviar un delegado por cada 125.000 habitantes”. (Parte III, Capítulo 5, párr. 25.)
“Los Congresos de los Sóviets se componen de: (a) Congresos Regionales, compuestos por representantes de los Sóviets de las ciudades y de los Congresos de los Sóviets de los condados, a razón de un delegado por cada 25.000 habitantes, y de las ciudades a razón de un delegado por cada 5.000 electores, con la condición de que no haya más de 500 delegados por toda la Región —o compuestos por los representantes en los Congresos Provinciales de los Sóviets, elegidos sobre la misma base, cuando el Congreso Provincial se reúna inmediatamente antes del Congreso Regional de Sóviets—. (b) Congresos Provinciales compuestos por representantes de los Sóviets de las ciudades y de los Congresos de los Sóviets de los distritos rurales, a razón de un delegado por cada 10.000 habitantes, y de las ciudades a razón de un delegado por cada 2.000 electores, con la condición de que no haya más de 300 delegados por toda la Provincia —pero cuando un Congreso de los Sóviets de condado tenga lugar inmediatamente antes del Congreso Provincial de los Sóviets, las elecciones se celebrarán al modo de estas, no para el Congreso de los Sóviets del distrito rural, sino para el Congreso de los Sóviets del condado—”. (Parte III, Capítulo 10, Párr. 53.).