de igual modo a los fieles alguna línea de conducta definida. Por ejemplo, el código cristiano reza: > «Al que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra». En la mayoría de los casos hay un conflicto irreconciliable entre los principios de la táctica comunista y los mandamientos de la religión. * Un comunista que rechaza los mandamientos de la religión y actúa de acuerdo con las directivas del partido, deja de ser un fiel. * Por otra parte, aquel que, aun llamándose comunista, continúa aferrado a su fe religiosa, aquel que en nombre de los mandamientos religiosos infringe las prescripciones del partido, deja con ello
La lucha contra la religión tiene dos vertientes, y todo comunista debe distinguirlas claramente.
Por un lado tenemos la lucha contra la iglesia, como organización especial existente para la propaganda religiosa, materialmente interesada en el mantenimiento de la ignorancia popular y la esclavitud religiosa.
Por otro lado tenemos la lucha contra los prejuicios ampliamente difundidos y profundamente arraigados de la mayoría de la población trabajadora.
90. Separación de la Iglesia del Estado.
El catecismo cristiano enseña que la iglesia es una sociedad de fieles que están unidos por un credo común, por los sacramentos, etc. Para el comunista, la iglesia es una sociedad de personas que están unidas por determinadas fuentes de ingresos a costa de los fieles, a costa de su