Hemos visto que la guerra civil se libra ahora a escala mundial. En parte toma la forma de una guerra librada por los Estados burgueses contra los Estados proletarios. Los Estados proletarios, que se defienden de los ladrones imperialistas, libran la guerra de clases, que es, de hecho, una guerra santa. Pero esta guerra exige el sacrificio de sangre. Cuanto mayor sea el alcance de la guerra, mayor será el número de víctimas y más extensa la desorganización.
Pero como la revolución es costosa, no debemos por esa razón oponernos a la revolución. El sistema capitalista, producto de siglos de desarrollo, culminó en la monstruosa guerra imperialista, en la que se derramaron ríos de sangre. ¿Qué guerra civil puede compararse en sus efectos destructivos con la desorganización brutal y la devastación, con la pérdida de la riqueza acumulada de la humanidad, que resultaron de la guerra imperialista?
MANIFIESTA Y ESENCIALMENTE, ES NECESARIO QUE LA HUMANIDAD PONGA FIN AL CAPITALISMO DE UNA VEZ POR TODAS. CON ESTE OBJETIVO EN MIRA, PODEMOS SOPORTAR EL PERÍODO DE GUERRAS CIVILES Y ALLANAR EL CAMINO HACIA EL COMUNISMO, QUE SANARÁ TODAS NUESTRAS HERIDAS Y CONDUCIRÁ RÁPIDAMENTE AL PLENO DESARROLLO DE LAS FUERZAS PRODUCTIVAS DE LA SOCIEDAD HUMANA.
34. Caos o Comunismo.
La revolución, a medida que se desarrolla, se convierte en una revolución mundial por la misma razón que la guerra imperialista se convirtió en una guerra mundial.