todavía únicamente en la primera etapa de desarrollo. Los capitalistas en sus empresas habían fijado horas y una norma fija de velocidad para los trabajadores, con el objetivo de extraer plusvalía. Las horas y la velocidad eran fijadas por las organizaciones patronales. En la Rusia soviética, las horas de trabajo y la intensidad de la labor son fijadas por los sindicatos, es decir, por las organizaciones de los trabajadores, cuya tarea es emprender nuevas acciones en este campo. Las organizaciones de trabajadores deciden las posibilidades de trabajo, teniendo en cuenta el frío, el hambre, la escasez de materiales y el estado general de deterioro de la maquinaria. Tan pronto como se han prescrito la duración y la intensidad, obra mal el obrero que no trabaja conforme a la norma. Debemos establecer un código de honor obrero, de modo que cualquier trabajador que, sin causa justificada, no contribuya con su cuota a la causa común, sea considerado como un holgazán despreciable.
- El establecimiento de la responsabilidad ante los tribunales de trabajo de camaradería. Esto implica, no meramente que todos estarán bajo la supervisión de sus compañeros de trabajo, sino que a todos se les exigirá cuentas de manera positiva por un mal trabajo. En este asunto, una vez más, no se trata de un amo supervisando a sus esclavos, sino de la clase trabajadora y sus organizaciones haciendo cumplir la responsabilidad de los miembros individuales.
Muchas medidas similares podrían considerarse. Todas y cada una de ellas estarían dirigidas hacia el mismo fin, que es alinear las filas del ejército de los trabajadores, el ejército de los pioneros que están construyendo el camino hacia el nuevo orden social.