necesarias y útiles; en lugar de esto, la clase capitalista obliga a los trabajadores a producir aquellas cosas por las cuales se pagará más, aquellas cosas de las cuales los capitalistas obtienen la mayor ganancia. El whisky, por ejemplo, es una sustancia muy dañina, y las bebidas alcohólicas en general deberían producirse únicamente con fines técnicos y para su uso en la medicina. Pero en todo el mundo los capitalistas producen alcohol con todas sus fuerzas. ¿Por qué? Porque emborrachar a la gente es sumamente lucrativo.
Debemos dejar ahora perfectamente claro cómo se obtiene la ganancia. Con este fin debemos examinar la cuestión en detalle. El capitalista recibe la ganancia en forma de dinero cuando vende las mercancías que han sido producidas en su fábrica.
¿Cuánto dinero obtiene por sus productos? Eso depende del precio.
La siguiente pregunta es: ¿Cómo se determina el precio, o por qué una mercancía alcanza un precio alto y otra un precio bajo?
Es fácil comprender que si, en cualquier rama de la producción, se introduce nueva maquinaria y el trabajo se aplica de manera ventajosa (o, como suele decirse, es muy productivo), entonces el precio de la mercancía baja.
Si, por el contrario, la producción es difícil, si la cantidad de bienes producidos es pequeña, si el trabajo se aplica sin éxito o es comparativamente improductivo, entonces el precio de la mercancía sube.1
Si la sociedad debe emplear por término medio mucha cantidad de trabajo para producir cualquier artículo, el precio de dicho artículo es alto; si por término medio se requiere poco trabajo, el precio del artículo es bajo.