saqueo colonial y de la opresión de las nacionalidades atrasadas y débiles. Los obreros de los países europeos más avanzados, actuando por instigación de los miembros mejor pagados de la clase obrera, accedieron a las propuestas de seudoasociación de los capitalistas y se dejaron persuadir por los socialchovinistas para aceptar la creencia de que ellos también tendrían una patria con tal de que acquiescieran en el saqueo de las colonias y de las naciones parcialmente dependientes.* El obrero que, bajo el capitalismo, se proclama patriota, está vendiendo por un par de centavos su verdadera patria, que es el socialismo; y con ello se convierte en uno de los opresores de las naciones atrasadas y débiles.
58. Los derechos iguales de las naciones y el derecho a la autodeterminación; la federación.
El Partido Comunista, al declarar una guerra implacable contra toda opresión del hombre por el hombre, adopta una postura decisiva contra esa opresión de las nacionalidades oprimidas que es indispensable para la existencia del sistema burgués.
Aún más implacablemente resisten los comunistas la más mínima participación en esta opresión por parte de la clase trabajadora.
No basta, sin embargo, con que el proletariado de un país grande y fuerte repudie todos los intentos de opresión de los demás pueblos que la burguesía o la aristocracia de su propia tierra ha aplastado. También es fundamental que los proletarios de las naciones oprimidas no sientan ninguna desconfianza hacia sus camaradas que pertenecen a las tierras de los opresores. Cuando los checos eran oprimidos por la burguesía alemana de Austria, los obreros checos veían a todos los alemanes como sus opresores. Nuestro gobierno zarista oprimía a los polacos, y la población de Polonia