fundado y que la sociedad comunista ha comenzado a reconstruir, no hubo ni una sola que enseñara cómo se ha de edificar el Estado proletario. El período de transición entre el capitalismo y el comunismo ha dado a luz a un tipo especial de escuela, destinada a ser útil a la revolución en curso y a ayudar en la construcción del aparato soviético. Tales eran los objetivos de las escuelas del partido y de los sóviets que han surgido ante nuestros propios ojos, con el fin de impartir cursos de instrucción breves y ocasionales, y que están siendo transformadas en instituciones permanentes para la formación de aquellos que trabajan en el partido y en los sóviets. La transformación era inevitable. La edificación de un Estado soviético es una empresa enteramente nueva. No hay precedente histórico para algo semejante. La labor de las instituciones soviéticas se desarrolla y mejora día a día; para el éxito es fundamental que cada trabajador en los sóviets pueda valerse de toda la experiencia de sus predecesores. La autoeducación en el trabajo administrativo, tal como puede lograrse mediante la participación de todos los trabajadores en los sóviets, parecería ser insuficiente. Esta experiencia debe ser recogida, sistematizada, elaborada y puesta a disposición de todos los trabajadores dedicados a la edificación del sistema soviético, de modo que cada relevo de trabajadores que llega para participar en la administración pueda librarse de cometer las faltas de sus predecesores; para que los recién llegados puedan aprender, no de sus propios errores, sino de los errores cometidos por otros, y por los cuales el Estado ya ha tenido que pagar una vez. Ahora las escuelas para el trabajo soviético deben servir también a este fin, y ya tenemos en la República Soviética una escuela central de trabajo soviético en el Comité Ejecutivo Central Panruso, la cual es una escuela permanente. Pronto, sin duda, se establecerán escuelas similares de trabajo soviético en las capitales de todas las provincias.
Pasando ahora a considerar las escuelas del partido, hallamos que estas han experimentado un cambio radical de carácter durante el período de transición efectiva al comunismo.