de la fuerza de trabajo, si las asignaciones han de hacerse con inteligencia. A menos que sepamos con precisión de qué medios disponemos, no podemos disponer de ellos con ventaja. He aquí un trabajo que el Poder Soviético no puede realizar adecuadamente sin la colaboración de los sindicatos, y en verdad el trabajo debe hacerse por medio de los sindicatos.
100. Comradely Labour Discipline.
La productividad de un país no está determinada únicamente por la cantidad de maquinaria, materias primas y otros medios materiales de producción que contiene; su productividad depende también de la fuerza de trabajo.
En la Rusia actual, dado que los medios materiales de producción son tan escasos, la condición de la fuerza de trabajo, del trabajo vivo, adquiere una importancia enorme.
El método capitalista de producción mantuvo a los trabajadores en la subyugación; los obligó a trabajar para sus amos; les impuso, en efecto, la disciplina del látigo.
La revolución socavó y derrocó esta disciplina del trabajo capitalista, la abolió por completo, exactamente igual que en el ejército abolió la disciplina imperialista y acabó con la obediencia de los soldados a los oficiales zaristas. Es evidente, sin embargo, que la tarea de la reconstrucción socialista no se logrará jamás sin una nueva disciplina. Aquí, asimismo, la comparación con el ejército es válida. * Destruimos el viejo ejército. * Durante un tiempo hubo «anarquía», desorden, confusión. * Pero construimos un nuevo ejército, sobre nuevos cimientos y para nuevos fines; un ejército que está en manos