ignorancia y falta de verdadera cultura. Es una sociedad unida con la sociedad de otros explotadores, como los terratenientes y los capitalistas, unida con su Estado, que ayuda a ese Estado en la opresión de los trabajadores y recibe recíprocamente del Estado ayuda en el negocio de la opresión. La unión entre la iglesia y el Estado es de gran antigüedad. La asociación entre la iglesia y el Estado feudal de los terratenientes era sumamente íntima. Esto queda claro cuando recordamos que el Estado autocrático-aristocrático se sostenía gracias a los intereses agrarios. La iglesia era en sí misma un terrateniente a gran escala, propietaria de millones y millones de acres. Estos dos poderes se veían inevitablemente obligados a unir sus fuerzas contra las masas trabajadoras, y su alianza sirvió para fortalecer su dominio sobre los trabajadores. Durante el período en que la burguesía urbana estuvo en conflicto con la nobleza feudal, la burguesía atacó encarnizadamente a la iglesia, porque esta poseía territorios que la burguesía quería para sí. La iglesia, en calidad de terrateniente, percibía ingresos extraídos de los trabajadores, ingresos que la burguesía codiciaba. En algunos países (Francia, por ejemplo), la lucha fue sumamente encarnizada; en otros países (Inglaterra, Alemania y Rusia), fue menos feroz. Pero este conflicto explica por qué la exigencia de la separación entre la iglesia y el Estado fue formulada por la burguesía liberal y la democracia burguesa. La base real de dicha exigencia era el deseo de transferir a la burguesía las rentas asignadas por el Estado a la iglesia. Pero la exigencia de separar la iglesia del Estado no fue plenamente realizada por la burguesía en ninguna parte. La razón es que en todas partes la lucha librada por la clase trabajadora contra los capitalistas se intensificaba, y a la burguesía le parecía inoportuno romper la alianza entre el Estado y la iglesia. Los capitalistas pensaron que sería más
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COMUNISMO Y RELIGIÓN
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