QUE TODA LA VIDA ECONÓMICA, DESDE LA BASE HASTA LA CUSPIDE, CONSTITUYA UNA UNIDAD EFICAZMENTE CONTROLADA POR LOS SINDICATOS INDUSTRIALES (PRODUCTIVOS).**
En los niveles inferiores de la administración industrial, debemos referirnos en especial a la actividad de los comités de fábrica.
Estos son en realidad células de los sindicatos, subordinadas en cada caso a la dirección del sindicato respectivo. Elegidos por los trabajadores de una fábrica o taller determinado, estos comités de fábrica o de taller controlan los asuntos dentro de la empresa en lo que concierne a la fuerza de trabajo.
Son responsables de contratar y despedir a los trabajadores; velan por las familias de los trabajadores; supervisan el salario, regulan las horas de trabajo, son supremos en cuestiones de disciplina, etc. Son, además, escuelas elementales admirables de trabajo administrativo para las amplias masas del pueblo.
De este modo, los sindicatos (industriales o de producción) realizan la asociación más estrecha entre los órganos centrales de la administración del Estado, la vida económica y las amplias masas de los trabajadores.
La primera, la más importante función de los sindicatos industriales (de producción) es asegurar, en un grado cada vez mayor, que las masas participen en el control de la vida económica. Tomando como base los comités de fábrica y uniendo prácticamente a todos los trabajadores, los sindicatos industriales (de producción) deben inducir a más y cada vez más trabajadores a interesarse por la organización de la producción. La experiencia práctica directa del trabajo administrativo es aquí especialmente valiosa (por ejemplo, en los comités de fábrica, en las