atribuirse la circunstancia de que, incluso en las mejores zonas de caza, se pueda ahora navegar a veces durante semanas y meses seguidos sin ser saludado por un solo sopo; y luego verse repentinamente saludado por lo que a veces parecen miles y miles.
Abierta sobre ambas amuras, a la distancia de unas dos o tres millas, y formando un gran semicírculo que abarcaba la mitad del horizonte plano, una cadena continua de surtidores de ballena jugaba y brillaba en el aire del mediodía.
A diferencia de los rectos y perpendiculares surtidores gemelos de la ballena franca, que, dividiéndose en la cúspide, caen en dos ramas, como las ramas hendidas y colgantes de un sauce, el único soplo inclinado hacia adelante del cachalote presenta un espeso y rizado arbusto de neblina blanca que se eleva y desvanece continuamente a sotavento.
Visto desde la cubierta del Pequod, pues, al alzarse la nave sobre una alta colina del mar, este ejército de surtidores de vapor, que se enrollaban individualmente