Evidentemente, el fracaso de este plan no ha desanimado a los creadores de monopolios.
Recopilado de "The Coal Trade", 1888, (H. E. Saward), y de "Poor's Manual of Railroads", y parcialmente estimado.
Del «Compendio del Décimo Censo de los Estados Unidos», Parte II, págs. 1378 y 1384.
"Railway Practice." Por E. P. Alexander, Presidente del Central Railroad and Banking Co. of Georgia.
Debe explicarse que tan solo se propone basar las tarifas en su conjunto en el costo del servicio. En lo que respecta a las tarifas relativas de las diferentes mercancías, el autor, en consonancia con todos los que han estudiado el asunto detenidamente, reconoce que el único principio equitativo para proporcionales las tarifas es el tan mal llamado «cobrar [en proporción a] lo que el tráfico pueda soportar». El argumento en contra de este principio es tan sumamente plausible que, hasta que no había dado al tema un estudio exhaustivo, el autor sostenía una opinión diametralmente opuesta. Para dejar claro al lector que este es realmente el único principio equitativo, puede servir la siguiente ilustración: el explotador de una mina de carbón y un fabricante de máquinas de coser construyen juntos un ferrocarril para transportar sus respectivos productos a un mercado. Fijarán las tarifas totales de flete en un punto tal que apenas cubran el costo del servicio; pero se requiere averiguar qué tarifas relativas se le deben cobrar equitativamente a cada uno por los envíos desde su fábrica. Evidentemente, para que las tarifas sean perfectamente equitativas, deben estar en exacta proporción con el beneficio que cada parte obtiene del uso de la vía.