Al principio todos sabían que Annandale era culpable. Ahora nadie estaba tan seguro.
El Registrador se acarició la barba. «Creo —anunció—, que le daré un receso al jurado».
Al principio todos sabían que Annandale era culpable. Ahora nadie estaba tan seguro.
El Registrador se acarició la barba. «Creo —anunció—, que le daré un receso al jurado».