reprochaban. * Otras parecían decir que, con solo descubrir el modo, aún podría arreglarse todo entre ellos. Pero por lo general venían y se quedaban mirándolo con amor y
Entonces empezaba. ¿Pero qué podía hacer? Además, estaba el Finis.
Junio entretanto había venido y se había ido. El verano, con un frenesí casi maníaco, se había cebado en la ciudad. Se dice que el lugar más cálido del mundo es un puerto en el golfo Pérsico. Pero es un error creer todo lo que oímos. Cuando Nueva York decide hacer calor, la temperatura del puerto persa debe de ser agradable en comparación.
Un mediodía fétido Annandale huyó.
Cuando se detuvo fue en Narragansett.
Antes de que llegue agosto y con él la multitud, Narragansett tiene un encanto especial.
Hay una milla de hoteles vacíos, una extensión de arena fina como polvos de talco, un desierto azul, ondulante y celestial, y una atmósfera cargada de ozono y deseo.
En agosto los hoteles están a reventar. La franja de arena es un escenario. Todos los días se representa allí un ballet. Las corifeas son las chicas más bonitas del mundo: chicas de Baltimore, chicas de Filadelfia, chicas de todas partes, chicas con Occidente en los ojos y labios que dicen «Bébeme».
A mediodía, desde la antesala de los baños, Dulce-y-veinte fluye, abraza el mar al son de arpas, desafía las olas entre risas de metales y reaparece al son de trompetas.
Tras el baño, otras distracciones.