vivir en su horrible país! Es demasiado deslumbrante para nuestros gustos, más tranquilos y refinados. Pero podríamos usarlo como una especie de cobertizo, ¿sabes? Hasta los ojos de nuestras criaturas podrían acostumbrarse, y si se quedaran ciegas, eso no tendría importancia, siempre y cuando engordaran también. Pero incluso podríamos conservar sus grandes vacas y otras criaturas, y así tendríamos algunos lujos más, como la nata y el queso, que por ahora solo probamos de vez en cuando, cuando nuestros valientes hombres logran saquear algunas de sus granjas”.
—Vale la pena pensarlo —dijo el rey—; y no sé por qué habrías de ser tú el primero en sugerirlo, a no ser porque tienes un auténtico talento para la conquista. Pero aun así, como bien dices, hay algo muy molesto en ellos; y sería mejor, tal como entiendo que sugieres, que lo hagamos pasar hambre un día o dos primero, para que esté un poco menos juguetón cuando lo saquemos.