Volvamos á nuestra armada, que quedábamos en la Punta de las Mujeres, que otro dia de mañana salimos con buen tiempo terral y llegamos en Boca de Términos, y no hallamos á Escobar.
Mandó Cortés que sacasen el batel y con diez ballesteros le fuesen á buscar en la Boca de Términos ó á ver si habia señal ó carta; y luego se halló árboles cortados é una carta que en ella decia cómo era muy buen puerto y buena tierra y de mucha caza, é lo de la lebrela; é dijo el piloto Alaminos á Cortés que fuésemos nuestra derrota, porque con el viento Sur se debia haber metido en la mar, y que no podria ir muy léjos, porque habia de navegar á orza.
Y puesto que Cortés sintió pena no le hubiese acaecido algun desman, mandó meter velas, y luego le alcanzamos, y dió el Escobar sus descargos á Cortés y la causa porque no pudo aguardar.
Estando en esto llegamos en el paraje de Potonchan, y Cortés mandó al piloto que surgiésemos en aquella ensenada; y el piloto respondió que era mal puerto, porque habian de estar los navíos surtos más de dos leguas léjos de tierra, que mengua mucho la mar; porque tenia pensamiento Cortés de dalles una buena mano por el desbarate de lo de Francisco Hernandez de Córdoba é Grijalva, y muchos de los soldados que nos habiamos hallado en aquellas batallas se lo suplicamos que entrase dentro, é no quedasen sin buen castigo, aunque se detuviesen allí dos ó tres dias.
El piloto Alaminos con otros pilotos porfiaron que si allí entrábamos que en ocho dias no podriamos salir, por el tiempo contrario, y que ahora llevábamos buen viento y que en dos dias llegariamos á Tabasco; é así, pasamos de largo, y en tres dias que navegamos llegamos al rio de Grijalva; é lo que allí nos acaeció y las guerras que nos dieron diré adelante.