CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IPublic
Página 242 de 463
Table of Contents

CAPÍTULO LXVI.

CÓMO OTRO DIA ENVIAMOS MENSAJEROS Á LOS CACIQUES DE TLASCALA, ROGÁNDOLES CON LA PAZ, Y LO QUE SOBRE ELLO HICIERON.

Despues de pasada la batalla por mí contada, que prendimos en ella los tres indios principales, enviólos luego nuestro capitan Cortés, y con los dos que estaban en nuestro real, que habian ido otras veces por mensajeros, les mandó que dijesen á los caciques de Tlascala que les rogábamos que vengan luego de paz y que nos dén pasada por su tierra para ir á Méjico, como otras veces les hemos enviado á decir, é que si ahora no vienen, que les mataremos todas sus gentes; y porque los queremos mucho y tener por hermanos, no les quisiéramos enojar si ellos no hubiesen dado causa á ello, y se les dijo muchos halagos para atraerlos á nuestra amistad.

Y aquellos mensajeros fueron de buena gana luego á la cabecera de Tlascala, y dijeron su embajada á todos los caciques por mí ya nombrados; los cuales hallaron juntos con otros muchos viejos y papas, y estaban muy tristes, así del mal suceso de la guerra como de la muerte de los capitanes parientes ó hijos suyos que en las batallas murieron, y dice que no les quisieron escuchar de buena gana; y lo que sobre ello acordaron, fué que luego mandaron llamar todos los adivinos y papas, y otros que echaban suertes, que llaman tacalnagua, que son como hechiceros, y dijeron que mirasen por sus adivinanzas y hechizos y suertes qué gente éramos, y si podriamos ser vencidos dándonos guerra de dia y de noche á la contina, y tambien para saber si éramos teules, así como lo decian los de Cempoal, que ya he dicho otras veces que son cosas malas, como demonios; é qué cosas comiamos, é que mirasen todo esto con mucha diligencia.

242