algodon, y muchos honderos con piedras rollizas é otras lanzas muy largas y espadas de á dos manos de navajas, y trajeron pintados en unos paños grandes de nequen las batallas que con ellos habian habido y la manera del pelear.
Y como nuestro capitan y todos nosotros estábamos ya informados de todo lo que decian aquellos caciques, estorbó la plática y metiólos en otra más honda, y fué que cómo ellos habian venido á poblar á aquella tierra, é de qué partes vinieron que tan diferentes y enemigos eran de los mejicanos, siendo tan de cerca unas tierras de otras; y dijeron que les habian dicho sus antecesores que en los tiempos pasados que habia allí entre ellos poblados hombres y mujeres muy altos de cuerpo y de grandes huesos, que porque eran muy malos y de malas maneras, que los mataron peleando con ellos, y otros que quedaban se murieron; é para que viésemos qué tamaños é altos cuerpos tenian, trujeron un hueso ó zancarron de uno dellos, y era muy grueso, el altor del tamaño como un hombre de razonable estatura: y aquel zancarron era desde la rodilla hasta la cadera: yo me medí con él, y tenia tan gran altor como yo, puesto que soy de razonable cuerpo; y trujeron otros pedazos de huesos como el primero, mas estaban ya comidos y deshechos de la tierra; y todos nos espantamos de ver aquellos zancarrones, y tuvimos por cierto haber habido gigantes en esta tierra; y nuestro capitan Cortés nos dijo que seria bien enviar aquel gran hueso á Castilla para que lo viese su majestad, y así lo enviamos con los primeros procuradores que fueron.
Tambien dijeron aquellos mismos caciques, que sabian de aquellos sus antecesores que les habia dicho un su ídolo en quien ellos tenian mucha devocion, que vendrian hombres de las partes de hácia donde sale el sol y de léjas tierras á les sojuzgar y señorear; que si somos nosotros, holgaran dello, que pues tan esforzados y buenos somos; y cuando trataron las paces se les acordó desto que les habia dicho su ídolo, que por aquella causa nos dan sus hijas para tener parientes que les defiendan de los mejicanos.