despues que les habia hecho un parlamento sin estar Cortés ni ninguno de nosotros delante, salvo Orteguilla el paje, dicen que les dijo que mirasen que de muchos años pasados sabian por muy cierto, por lo que sus antepasados les han dicho, é así lo tiene señalado en sus libros de cosas de memorias, que de donde sale el sol habian de venir gentes que habian de señorear estas tierras, y que se habia de acabar en aquella sazon el señorio y reino de los mejicanos; y que él tiene entendido, por lo que sus dioses le han dicho, que somos nosotros; é que se lo han preguntado á su Huichilóbos los papas que lo declaren, y sobre ello les hacen sacrificios y no quieren respondelles como suele; y lo que más les da á entender el Huichilóbos es, que lo que les ha dicho otras veces, aquello dé ahora por respuesta, é que no le pregunten más; así, que bien da á entender que demos la obediencia al Rey de Castilla, cuyos vasallos dicen estos teules que son; y porque al presente no va nada en ello; y el tiempo andando veremos si tenemos otra mejor respuesta de nuestros dioses, y como viéremos el tiempo, así harémos.
Lo que yo os mando y ruego, que todos de buena voluntad al presente se la demos, y contribuyamos con alguna señal de vasallaje, que presto os diré lo que más nos convenga; y porque ahora soy importunado de Malinche á ello, ninguno lo rehuse; é mirá que en diez y ocho años que há que soy vuestro señor, siempre me habeis sido muy leales, é yo os he enriquecido, é ensanchado vuestras tierras, é os he dado mandos é hacienda; é si ahora al presente nuestros dioses permiten que yo esté aquí detenido, no lo estuviera, sino que ya os he dicho muchas veces que mi gran Huichilóbos me lo ha mandado.
Y desque oyeron este razonamiento, todos dieron por respuesta que harian lo que mandase, y con muchas lágrimas y suspiros, y el Montezuma muchas más y luego envió á decir con un principal que para otro dia darian la obediencia y vasallaje á su majestad.
Despues Montezuma tornó á hablar con sus caciques sobre el caso estando Cortés delante, é nuestros capitanes y muchos soldados, y Pedro