Y á lo que despues supimos, en aquella batalla les matamos muchos indios, y entre ellos ocho capitanes muy principales, hijos de los viejos caciques que estaban en el pueblo cabecera mayor; á esta causa se trujeron con muy buen concierto, y á nosotros que no nos pesó dello; y no los seguimos porque no nos podiamos tener en los piés, de cansados; allí nos quedamos en aquel poblezuelo, que todos aquellos campos estaban muy poblados, y aun tenian hechas otras casas debajo de tierra como cuevas, en que vivian muchos indios; y llamábase donde pasó esta batalla Tehuacingo ó Tehuacacingo, y fué dada en 2 dias del mes de Setiembre de 1519 años.
Y desque nos vimos con victoria, dimos muchas gracias á Dios, que nos libró de tan grandes peligros; y desde allí nos retrujimos luego á unos cues que estaban buenos y altos como en fortaleza, y con el unto del indio que ya he dicho otras veces se curaron nuestros soldados, que fueron quince, y murió uno de las heridas; y tambien se curaron cuatro ó cinco caballos que estaban heridos, y reposamos y cenamos muy bien aquella noche, porque teniamos muchas gallinas y perrillos que hubimos en aquellas casas, con muy buen recaudo de escuchas y rondas y los corredores del campo, y descansamos hasta otro dia por la mañana.
En aquesta batalla tomamos y prendimos quince indios y los dos principales; y una cosa tenian los tlascaltecas en esta batalla y en todas las demás, que en hiriéndoles cualquiera indio, luego lo llevaban, y no podiamos ver los muertos.