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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IPublic
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CAPÍTULO XCII.

la mano derecha decian que era el de Huichilóbos, su dios de la guerra, y tenia la cara y rostro muy ancho, y los ojos disformes é espantables, y en todo el cuerpo tanta de la pedrería é oro y perlas é aljófar pegado con engrudo, que hacen en esta tierra de unas como de raices, que todo el cuerpo y cabeza estaba lleno dello, y ceñido al cuerpo unas á manera de grandes culebras hechas de oro y pedrería, y en una mano tenia un arco y en otra unas flechas.

É otro ídolo pequeño que allí cabe él estaba, que decian era su paje, le tenia una lanza no larga y una rodela muy rica de oro ó pedrería, é tenia puestas al cuello de Huichilóbos unas caras de indios y otros como corazones de los mismos indios, y estos de oro y dellos de plata con mucha pedrería azules; y estaban allí unos braseros con incienso, que es su copal, y con corazones de indios de aquel dia sacrificados, é se quemaban, y con el humo y copal le habian hecho aquel sacrificio; y estaban todas las paredes de aquel adoratorio tan bañadas y negras de costras de sangre, y asimismo el suelo, que todo hedia muy malamente.

Luego vimos á la otra parte de la mano izquierda estar el otro gran bulto del altar del Huichilóbos, y tenia un rostro como de oso y unos ojos que le relumbraban, hechos de sus espejos, que se dice Tezcat, y el cuerpo con ricas piedras pegadas segun y de la manera del otro su Huichilóbos; porque, segun decian, entrambos eran hermanos, y este Tezcatepuca era el dios de los infiernos, y tenia cargo de las ánimas de los mejicanos, y tenia ceñidas al cuerpo unas figuras como diablillos chicos, y las colas dellos como sierpes, y tenia en las paredes tantas costras de sangre y el suelo todo bañado dello, que en los mataderos de Castilla no habia tanto hedor; y allí le tenian presentado cinco corazones de aquel dia sacrificados; y en lo más alto de todo el cu estaba otra concavidad muy ricamente labrada la madera della, y estaba otro bulto como de medio hombre y medio lagarto, todo lleno de piedras ricas, y la mitad del enmantado.

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