hidalgo que se decia Pánfilo de Narvaez, hombre alto de cuerpo y membrudo, y hablaba algo entonado, como medio de bóveda, y era natural de Valladolid, casado en la isla de Cuba con una dueña que se llamaba María de Valenzuela, ya viuda, y tenia buenos pueblos de indios y era muy rico.
Donde lo dejaré agora haciendo y aderezando su armada, y volveré á decir de nuestros procuradores y su buen viaje; y porque en una sazon acontecian tres y cuatro cosas, no puedo seguir la relacion y materia de lo que voy hablando por dejar de decir lo que más viene al propósito, y á esta causa no me culpen porque salgo y me aparto de la órden por decir lo que más adelante pasa.