No quiero dejar de traer aquí á la memoria cómo cuando Cortés envió á Gonzalo de Sandoval á la Villa-Rica por teniente y capitan y alguacil mayor, le mandó que así como llegase le enviase dos herreros con todos sus aderezos de fuelles y herramientas, y mucho hierro de lo de los navíos que dimos al través, y las dos cadenas grandes de hierro, que estaban ya hechas, y que enviase velas y jarcias y pez y estopa y una aguja de marear, y todo otro cualquier aparejo para hacer dos bergantines para andar en la laguna de Méjico; lo cual luego se lo envió el Sandoval muy cumplidamente, segun y de la manera que lo mandó.
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CAPÍTULO XCVI.
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