saber, que ¿cómo puedo yo escribir en esta relacion lo que no vi, pues estaba en aquella sazon en las conquistas de la Nueva-España cuando los procuradores dieron las cartas, recaudos y presente de oro que llevaban para su majestad, y tuvieron aquellas contiendas con el Obispo de Búrgos? Á esto digo que nuestros procuradores nos escribian á los verdaderos conquistadores lo que pasaba, así lo del Obispo de Búrgos como lo que su majestad fué servido mandar en nuestro favor, letra por letra en capítulos, y de qué manera pasaba; y Cortés nos enviaba otras cartas que recibia de nuestros procuradores, á las villas donde viviamos en aquella sazon, para que viésemos cuán bien negociábamos con su majestad y qué grande contrario teniamos en el Obispo de Búrgos.
Y esto doy por descargo de lo que me preguntaban aquellos caballeros que dicho tengo. Dejemos esto, y digamos en otro capítulo lo que en nuestro real pasó.