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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IPublic
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CAPÍTULO LXIII.

hirieron malamente, y entónces dieron una cuchillada á la yegua, que le cortaron el pescuezo redondo, y allí quedó muerta; y si de presto no socorrieran los dos compañeros de á caballo al Pedro de Moron, tambien le acabaran de matar, pues quizá podiamos con todo nuestro escuadron ayudalle.

Digo otra vez que por temor que nos desbaratasen ó acabasen de desbaratar, no podiamos ir ni á una parte ni á otra; que harto teniamos que sustentar no nos llevasen de vencida, que estábamos muy en peligro; y todavía acudiamos á la presa de la yegua, y tuvimos lugar de salvar al Moron y quitársele de su poder, que ya le llevaban medio muerto; y cortamos la cincha de la yegua, porque no se quedase allí la silla; y allí en aquel socorro hirieron diez de los nuestros; y tengo en mí que matamos entónces cuatro capitanes, porque andábamos juntos pié con pié, y con las espadas les haciamos mucho daño; porque como aquello pasó se comenzaron á retirar y llevaron la yegua, la cual hicieron pedazos para mostrar en todos los pueblos de Tlascala; y despues supimos que habian ofrecido á sus ídolos las herraduras y el chapeo de Flandes vedijudo, y las dos cartas que les enviamos para que viniesen en paz.

La yegua que mataron era de un Juan Sedeño; y porque en aquella sazon estaba herido el Sedeño de tres heridas del dia ántes, por esta causa se la dió al Moron, que era muy buen jinete, y murió el Moron entónces de allí á dos dias de las heridas, porque no me acuerdo verle más.

Volvamos á nuestra batalla: que como habia bien una hora que estábamos en las rencillas peleando, y los tiros les debrian de hacer mucho mal; porque, como eran muchos, andaban tan juntos, que por fuerza les habian de llevar copia dellos; pues los de á caballo, escopetas, ballestas, espadas, rodelas y lanzas, todos á una peleábamos como valientes soldados por salvar nuestras vidas y hacer lo que éramos obligados; porque ciertamente las teniamos en grande peligro, cual nunca estuvieron.

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