CÓMO HUBIERON PALABRAS JUAN VELAZQUEZ DE LEON Y EL TESORERO GREGORIO MEJÍA SOBRE EL ORO QUE FALTABA DE LOS MONTONES ÁNTES QUE SE FUNDIESE, Y LO QUE CORTÉS HIZO SOBRE ELLO.
Como el oro comunmente todos los hombres lo deseamos, y miéntras unos más tienen más quieren, aconteció que, como faltaban muchas piezas de oro conocidas de los montones, ya otra vez por mí dicho, y Juan Velazquez de Leon en aquel tiempo hacia labrar á los indios de Escapuzalco, que eran todos plateros del gran Montezuma, grandes cadenas de oro y otras piezas de vajillas para su servicio; y como Gonzalo Mejía, que era tesorero, le dijo secretamente que se las diese, pues no estaban quintadas y eran conocidamente de las que habia dado el Montezuma; y el Juan Velazquez de Leon, que era muy privado de Cortés, dijo que no le queria dar ninguna cosa, y que no lo habia tomado de lo que estaba allegado ni de otra parte ninguna, salvo que Cortés se las habia dado ántes que se hiciesen barras; y el Gonzalo Mejía respondió que bastaba lo que Cortés habia escondido y tomado á los compañeros, y todavía como tesorero demandaba mucho oro, que se habia pagado el real quinto, y de palabras en palabras se desmandaron y vinieron á echar mano á las espadas, y si de presto no los metiéramos en paz, entrambos á dos acabaran allí sus vidas, porque eran personas de mucho ser y valientes por las armas; y salieron heridos cada uno con dos heridas.
Y como Cortés lo supo, los mandó echar presos cada uno en una cadena gruesa, y parece ser, segun muchos soldados dijeron, que secretamente habló Cortés al Juan Velazquez de Leon, como era mucho su amigo, que estuviese preso dos dias en la misma cadena, y que sacarian de la prision al Gonzalo Mejía, como á tesorero; y esto lo hacia Cortés porque viésemos