Luego Cortés bien entendió á qué fin fueron aquellas palabras dichas, y respondió:
—«Dénos Dios ventura en armas como al paladin Roldan; que en lo demás, teniendo á vuestra merced y á otros caballeros por señores, bien me sabré entender.»
Y dejémoslo, y no pasemos de aquí: esto es lo que pasó; y Cortés entró en el rio de Albarado, como dice Gómora.