Y en fin de muchas palabras que sobre ello hubo, se puso nuestro altar apartado de sus malditos ídolos, y la imágen de nuestra Señora y una cruz, y con mucha devocion, y dando gracias á Dios, dijeron Misa cantada el Padre de la Merced, y ayudaba á la Misa el Clérigo Juan Diaz y muchos de los nuestros soldados; y allí mandó poner nuestro capitan á un soldado viejo para que tuviese guarda en ello, y rogó al Montezuma que mandase á los papas que no tocasen en ello, salvo para barrer y quemar incienso y poner candelas de cera ardiendo de noche y de dia, y enramallo y poner flores.
Y dejallo hé aquí, y diré lo que sobre ello avino.