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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IPublic
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CAPÍTULO LXXIII.

En todas estas pláticas y ofrecimientos que he dicho estaban presentes los embajadores mejicanos, de lo cual les pesó en gran manera de las paces, porque bien entendieron que por ellas no les habia de venir bien ninguno.

Y desque se hubo despedido el Xicotenga, dijeron á Cortés los embajadores de Montezuma, medio riendo, que si creia algo de aquellos ofrecimientos é paces que habian hecho de parte de toda Tlascala, que todo era burla y que no los creyesen, que eran palabras muy de traidores y engañosas; que lo hacian para que desque nos tuviesen en su ciudad en parte donde nos pudiesen tomar á su salvo darnos guerra y matarnos; y que tuviésemos en la memoria cuántas veces nos habian venido con todos sus poderes á matar, y como no pudieron, y fueron dellos muchos muertos y otros heridos, que se querian ahora vengar con demandas y paz fingida.

Y Cortés respondió con semblante muy esforzado, y dijo que no se le daba nada porque tuviesen tal pensamiento como decian; é ya que todo fuese verdad, que él se holgaria dello para castigalles con quitalles las vidas, y que eso se le da que dén guerra de dia que de noche, ni que sea en el campo que en la ciudad; que en tanto tenia lo uno como lo otro; y para si es verdad, que por esta causa determina de ir allá.

Y viendo aquellos embajadores su determinacion, rogáronle que aguardásemos allí en nuestro real seis dias, porque querian enviar dos de sus compañeros á su señor Montezuma, y que vendrian dentro de los seis dias con respuesta; y Cortés se lo prometió, lo uno porque, como he dicho, estaba con calenturas, y lo otro, como aquellos embajadores le dijeron aquellas palabras, puesto que hizo semblante no hacer caso dellas, miró que si por ventura serian verdad, hasta ver más certidumbre en las paces, porque eran tales, que habia que pensar en ellas; y como en aquella sazon vió que habia venido de paz, y en todo el camino por donde venimos de nuestra villa rica de la Veracruz eran los pueblos nuestros

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