Jerónimo de Aguilar sabia la de Yucatan y Tabasco, que es toda una; entendíanse bien, y el Aguilar lo declaraba en castellano á Cortés; fué gran principio para nuestra conquista; y así se nos hacian las cosas, loado sea Dios, muy prósperamente.
He querido declarar esto, porque sin doña Marina no podiamos entender la lengua de Nueva-España y Méjico.
Donde lo dejaré é volveré á decir cómo nos desembarcamos en el puerto de San Juan de Ulúa.