Este decian que la mitad dél estaba lleno de todas las semillas que habia en toda la tierra, y decian que era el dios de las sementeras y frutas; no se me acuerda el nombre dél, y todo estaba lleno de sangre, así paredes como altar, y era tanto el hedor, que no viamos la hora de salirnos fuera, y allí tenian un tambor muy grande en demasía, que cuando le tañian el sonido dél era tan triste y de tal manera, como dicen instrumento de los infiernos, y más de dos leguas de allí se oia; y decian que los cueros de aquel atambor eran de sierpes muy grandes; é en aquella placeta tenian tantas cosas muy diabólicas de ver, de bocinas y trompetillas y navajones, y muchos corazones de indios que habian quemado, con que zahumaban aquellos sus ídolos, y todo cuajado de sangre, y tenian tanto, que los doy á la maldicion; y como todo hedia á carnicería, no viamos la hora de quitarnos de tan mal hedor y peor vista; y nuestro capitan dijo á Montezuma con nuestra lengua, como medio riendo:
—«Señor Montezuma, no sé yo cómo un tan gran señor é sábio varon como vuestra majestad es, no haya coligido en su pensamiento cómo no son estos vuestros ídolos dioses, sino cosas malas, que se llaman diablos. Y para que vuestra majestad lo conozca y todos sus papas lo vean claro, hacedme una merced, que hayais por bien que en lo alto desta torre pongamos una cruz, y en una parte destos adoratorios, donde están vuestros Huichilóbos y Tezcatepuca, harémos un apartado donde pongamos una imágen de Nuestra Señora; la cual imágen ya el Montezuma la habia visto; y vereis el temor que dello tienen esos ídolos que os tienen engañados.»
Y el Montezuma respondió medio enojado, y dos papas que con él estaban mostraron malas señales, y dijo:
—«Señor Malinche, si tal deshonor como has dicho creyera que habias de decir, no te mostrara mis dioses; aquestos tenemos por muy buenos, y ellos dan salud y aguas y buenas sementeras, é temporales y vitorias, y cuanto queremos, é tenémoslos de adorar y sacrificar. Lo que os ruego es, que no se digan otras palabras en su deshonor.»