y que vió al pueblo de Cimpacingo; digo que estaba junto á nuestro real, que harto ciego era el soldado que lo queria ver y no lo veria muy claro.
Tambien dice que se le querian amotinar y rebelar los soldados, é dice otras cosas que yo no las quiero escribir, porque es gastar palabras, porque dice que lo sabe por informacion.
Digo que capitan nunca fué tan obedecido en el mundo, segun adelante lo verán; que tal por pensamiento no pasó á ningun soldado desde que entramos en tierra adentro, sino fué cuando lo de los arenales, y las palabras que le decian en el capítulo pasado era por via de aconsejarle y porque les parecia que eran bien dichas, y no por otra via, porque siempre le siguieron muy bien y lealmente; y no es mucho que en los ejércitos algunos buenos soldados aconsejen á su capitan, y más si se ven tan trabajados como nosotros andábamos; y quien viere su historia lo que dice, creerá que es verdad, segun lo refiere con tanta elocuencia, siendo muy contrario de lo que pasó.