contra mis españoles, y tener atrevimiento de robar los pueblos que están en guardia y mamparo de nuestro Rey y señor, y de mandalles indios é indias para sacrificar y matar un español hermano mio y un caballo.»
No le quiso decir del capitan ni de los seis soldados que murieron luego que llegaron á la Villa-Rica, porque el Montezuma no lo alcanzó á saber, ni tampoco lo supieron los indios capitanes que les dieron la guerra; y más le dijo Cortés, que teniéndole por tan su amigo, mandé á mis capitanes que en todo lo posible fuese os sirviesen y favoreciesen, y vuestra majestad, por el contrario, no lo ha hecho.
Y asimismo en lo de Cholula tuvieron vuestros capitanes gran copia de guerreros, ordenado por vuestro mandado, que nos matasen; helo disimulado lo de entónces por lo mucho que os quiero; y asimismo ahora vuestros vasallos y capitanes se han desvergonzado, tienen pláticas secretas que nos quereis mandar matar; por estas causas no querria comenzar guerra ni destruir aquesta ciudad; conviene que para excusarlo todo, que luego callando y sin hacer ningun alboroto os vais con nosotros á nuestro aposento, que allí sereis servido y mirado muy bien como en