CÓMO TORNARON Á ENVIAR MENSAJEROS Á LOS CACIQUES DE TLASCALA PARA QUE VENGAN DE PAZ, Y LO QUE SOBRE ELLO HICIERON Y ACORDARON.
Como llegaron á Tlascala los mensajeros que enviamos á tratar de las paces, y les hallaron que estaban en consulta los dos más principales caciques que se decian Masse-Escaci y Xicotenga el viejo padre del capitan general, que tambien se decia Xicotenga el mozo, otras muchas veces por mí nombrado, como les oyeron su embajada, estuvieron suspensos un rato que no hablaron, y quiso Dios que inspiró en sus pensamientos que hiciesen paces con nosotros, y luego enviaron á llamar á todos los más caciques y capitanes que habia en sus poblaciones, y á los de una provincia que están junto con ellos, que se dice Guaxocingo, que eran sus amigos y confederados, y todos juntos en aquel pueblo que estaban, que era cabecera, les hizo Masse-Escaci y el viejo Xicotenga, que eran bien entendidos, un razonamiento casi que fué desta manera, segun despues supimos, aunque no las palabras formales:
—«Hermanos y amigos nuestros, ya habeis visto cuántas veces estos teules que están en el campo esperando guerras nos han enviado mensajeros á demandar paz, y dicen que nos vienen á ayudar y tener en lugar de hermanos; y asimismo habeis visto cuántas veces han llevado presos muchos de nuestros vasallos, que no les hacen mal y luego los sueltan; bien veis cómo les hemos dado guerra tres veces con todos nuestros poderes, así de dia como de noche, y no han sido vencidos, y ellos nos han muerto en los combates que les hemos dado muchas de nuestras gentes é hijos y parientes y capitanes; ahora de nuevo vuelven á demandar paz, y los de Cempoal, que traen en su compañía, dicen que son contrarios de Montezuma y sus mejicanos, y que les han mandado