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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IPublic
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CAPÍTULO LI.

—«Tecle (que quiere decir en su lengua señor), estas siete mujeres son para los capitanes que tienes, y esta, que es mi sobrina, es para tí, que es señora de pueblos y vasallos.»

Cortés las recibió con alegre semblante y les dijo que se lo tenian en merced; mas para tomallas, como dice que seamos hermanos, que hay necesidad que no tengan aquellos ídolos en que creen y adoran, que los traen engañados, y que no les sacrifiquen; y que como él no vea aquellas cosas malísimas en el suelo y que no sacrifiquen, que luego ternán con nosotros muy más fija la hermandad; y que aquellas mujeres que se volverán cristianas primero que las recibamos; y que tambien habian de ser limpios de sodomías, porque tenian muchachos vestidos en hábito de mujeres que andaban á ganar en aquel maldito oficio; y cada dia sacrificaban delante de nosotros tres ó cuatro y cinco indios, y los corazones ofrecian á sus ídolos y la sangre pegaban por las paredes, y cortábanles las piernas y brazos y muslos, y los comian como vaca que se trae de las carnicerías en nuestra tierra, y aun tengo creido que lo vendian por menudo en los tiangues, que son mercados; y que como estas maldades se quiten y que no lo usen, que no solamente les seremos amigos, más que les hará que sean señores de otras provincias; y todos los caciques, papas y principales respondieron que no les estaba bien de dejar sus ídolos y sacrificios, y que aquellos sus dioses les daban salud y buenas sementeras y todo lo que habian menester; y que en cuanto á lo de las sodomías, que pornán resistencia en ello para que no se use más; y como Cortés y todos nosotros vimos aquella respuesta tan desacatada y habiamos visto tantas crueldades y torpedades, ya por mí otra vez dichas, no las pudimos sufrir; y entónces nos habló Cortés sobre ello y nos trujo á la memoria unas santas y buenas doctrinas, y que, ¿cómo podiamos hacer ninguna cosa buena si no volviamos por la honra de Dios y en quitar los sacrificios que hacian á los ídolos? Y que estuviésemos muy apercebidos para pelear si nos lo viniesen á defender que no se los derrocásemos, y que, aunque nos costase las vidas, en aquel dia habia de venir al suelo.

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