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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IPublic
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CAPÍTULO XXVII.

mandó apercebir dos navíos, los de ménos porte, que el uno era poco mayor que bergantin, y con veinte ballesteros y escopeteros, y por capitan dellos á Diego de Ordás; y mandó que estuviesen en la costa de la Punta de Cotoche, aguardando ocho dias con el navío mayor: y entre tanto que iban y venian con la respuesta de las cartas, con el navío pequeño volviesen á dar la respuesta á Cortés de lo que hacian, porque estaba aquella tierra de la Punta de Cotoche obra de cuatro leguas, y se parece la una tierra desde la otra; y escrita la carta, decia en ella:

«Señores y hermanos: Aquí en Cozumel he sabido que estais en poder de un cacique detenidos, y os pido por merced que luego os vengais aquí en Cozumel, que para ello envio un navío con soldados, si los hubiéredes menester, y rescate para dar á esos indios con quien estais y lleva el navío de plazo ocho dias para su aguardar. Veníos con toda brevedad; de mí sereis bien mirados y aprovechados. Yo quedo aquí en esta isla con quinientos soldados y once navíos; en ellos voy mediante Dios, la via de un pueblo que se dice Tabasco ó Potonchan, etc.»

Luego se embarcaron en los navíos con las cartas y los dos indios mercaderes de Cozumel que las llevaban, y en tres horas atravesaron el golfete, y echaron en tierra los mensajeros con las cartas y el rescate, y en dos dias las dieron á un español que se decia Jerónimo de Aguilar, que entónces supimos que así se llamaba, y de aquí adelante así le nombraré.

Y desque las hubo leido, y recebido el rescate de las cuentas que le enviamos, él se holgó con ello y lo llevó á su amo el Cacique para que le diese licencia; la cual luego la dió para que se fuese adonde quisiese.

Caminó el Aguilar adonde estaba su compañero, que se decia Gonzalo Guerrero, que le respondió:

—«Hermano Aguilar, yo soy casado, tengo tres hijos, y tiénenme por cacique y capitan cuando hay guerras: íos vos con Dios; que yo tengo

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