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nydus/An Enquiry Concerning Human UnderstandingPublic
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Parte I

pudiéramos declarar que la conducta y los sentimientos de sus personajes son naturales o antinaturales para tales caracteres y en tales circunstancias? Parece casi imposible, por tanto, embarcarse en ninguna ciencia o acción de ningún tipo sin reconocer la doctrina de la necesidad, y esta inferencia de los motivo a las acciones voluntarias, de los

Y en verdad, cuando consideramos cuán aptamente la evidencia natural y la moral se enlazan, y forman una sola cadena de argumento, no tendremos ningún reparo en admitir que son de la misma naturaleza y derivan de los mismos principios.

Un preso que no tiene ni dinero ni influencias descubre la imposibilidad de su fuga tanto al considerar la obstinacia del carcelero como los muros y las rejas con que está rodeado; y, en todos sus intentos de libertad, prefiere batallar contra la piedra y el hierro de los primeros antes que contra la inflexible naturaleza del segundo. El mismo preso, cuando es conducido al cadalso, prevé su muerte tan ciertamente por la constancia y la fidelidad de sus guardias como por la acción del hacha o la rueda. Su mente recorre una cierta cadena de ideas: la negativa de los soldados a consentir su fuga; la acción del verdugo; la separación de la cabeza y el cuerpo; el sangrado, los movimientos convulsivos y la muerte.

He aquí una cadena conectada de causas naturales y acciones voluntarias; pero la mente no siente diferencia entre ellas al pasar de un eslabón a otro: * Ni está menos segura del acontecimiento futuro que si este estuviera conectado con los objetos presentes a la memoria o a los sentidos por una serie de causas, cementadas por lo que nos place llamar necesidad física. * La misma unión experimentada produce el mismo efecto en la mente, ya sean los objetos unidos motivos, volición y acciones; o figura

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