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nydus/An Enquiry Concerning Human UnderstandingPublic
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Table of Contents

Parte I

La especie humana es tan semejante en todos los tiempos y lugares que la historia no nos enseña nada nuevo ni extraño en este aspecto.

Su uso principal es únicamente descubrir los principios constantes y universales de la naturaleza humana, mostrando a los hombres en todas las variedades de circunstancias y situaciones, y proporcionándonos materiales a partir de los cuales podamos formular nuestras observaciones y familiarizarnos con los resortes regulares de la acción y el comportamiento humanos.

Estos registros de guerras, intrigas, facciones y revoluciones son otras tantas colecciones de experimentos mediante los cuales el político o el filósofo moral fija los principios de su ciencia, de la misma manera que el médico o el filósofo natural se familiarizan con la naturaleza de las plantas, los minerales y otros objetos externos a través de los experimentos que realizan con ellos.

Ni la tierra, el agua y los otros elementos examinados por Aristóteles e Hipócrates se parecen más a los que actualmente están bajo nuestra observación que los hombres descritos por Polibio y Tácito a los que hoy gobiernan el mundo.

Si un viajero, al regresar de un país lejano, nos trajese la relación de hombres totalmente diferentes a cuantos hayamos conocido; hombres que estuviesen despojados por completo de avaricia, ambición o venganza; que no conociesen otro placer que la amistad, la generosidad y el espíritu público, detectaríamos inmediatamente por estas circunstancias la falsedad y probaríamos que es un mentiroso, con la misma certeza que si hubiese rellenado su narración con historias de centauros y dragones, milagros y prodigios. Y si quisiéramos refutar cualquier falsificación en la historia, no podemos emplear un argumento más convincente que demostrar que las acciones

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